Aumentan 25.5 por ciento los ataques de ransomware en América Latina
México se posiciona como el blanco principal en la región, concentrando casi el 18 por ciento de los incidentes de ciberseguridad reportados.

Los ataques de ransomware en América Latina registraron un incremento del 25.5 por ciento durante este año, consolidando a México como el epicentro de esta actividad delictiva con el 17.93 por ciento de los incidentes regionales. La explotación acelerada de vulnerabilidades en sistemas informáticos y la falta de actualización en los parches de seguridad han permitido que grupos criminales especializados fortalezcan sus operaciones en el territorio nacional. Según informes recientes del sector, esta modalidad de extorsión digital se ha transformado en un negocio altamente rentable para los atacantes.
El análisis técnico revela que la estructura operativa de estos grupos es altamente concentrada, pues solo tres organizaciones cibercriminales son responsables del 47.59 por ciento de las intrusiones detectadas. Estas redes aprovechan el rezago en la implementación de protocolos de ciberseguridad en empresas y dependencias para secuestrar información crítica, exigiendo pagos millonarios a cambio de la recuperación de los datos. La sofisticación de las herramientas utilizadas por estos grupos dificulta las labores de rastreo por parte de las autoridades competentes.
Ante este panorama, diversas dependencias del Gobierno Federal, en coordinación con especialistas en seguridad digital, han señalado la urgencia de fortalecer la infraestructura tecnológica nacional. La estrategia propuesta incluye la creación de protocolos de respuesta inmediata y la promoción de una cultura de prevención en el manejo de datos sensibles. Se busca que tanto el sector público como el privado prioricen la inversión en ciberdefensa para mitigar el riesgo de futuras filtraciones o bloqueos de sistemas.
Expertos en materia de seguridad advierten que la tendencia al alza del ransomware continuará si no se corrigen las deficiencias técnicas de forma sistemática. La colaboración entre la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y organismos internacionales es fundamental para desarticular las redes que operan transnacionalmente. El objetivo central de las autoridades es salvaguardar la integridad de la información de los ciudadanos y la estabilidad de las operaciones críticas en el país.


